¿Estás viviendo tu sueño?
Desafiar a los lugares más extremos de la Tierra; conseguir un Guinness World Record, o; incluso, protagonizar una película que hoy está…
Desafiar a los lugares más extremos de la Tierra; conseguir un Guinness World Record, o; incluso, protagonizar una película que hoy está preseleccionada a los Premios Platino, son logros que definitivamente me llenan de satisfacción, pero nunca los soñé.
Seguramente te pasa lo mismo lo mismo que a mí. ¿Cómo es que terminamos haciendo lo que nunca soñamos? y ¿Cómo es que nunca hicimos lo que siempre soñamos?
En estos días, aprovechando que estaba en casa de mis padres, busqué mi diario de colegio. Allí escribía lo que quería ser. A veces quería ser militar; en otras páginas quería ser médico, diseñador, arquitecto, matemático (…) pero, por más que busqué, no encontré: desafiar a los lugares más extremos.
Intrigado, empecé a comentarlo entre personas cercanas a mí y caí en cuenta que no era el único. Todos, en algún momento, habíamos sido víctimas de un sicario… de sueños.
Sí, son asesinos y están más cerca de lo que pensamos. Están entre nuestros amigos, en nuestras familias e, incluso, dentro de nosotros mismos y la tienen clara. Decidieron no soñar y cuando escuchan un sueño ponen toda su energía en matarlo, porque un sueño sugiere la posibilidad de ser cumplido y, con esto, la opción de ser exitoso y ni ellos, ni nadie, te lo van a perdonar, porque te pueden perdonar todo, menos el éxito.
Y, aunque no podrás eliminarlos, siempre tendrás la opción a elegir entre la “recomendación” del sicario, tu pretexto y el “cómo hacerlo”. Ser dueño de tu vida depende de ti, aunque tengas que matar a tu propio sicario interno.


