El éxito que aprendí en el Sahara
Cojeaba mucho y el dar tan solo un paso se había convertido en toda una tortura.
Tenía más de siete ampollas en las plantas de los pies y la deshidratación empeoraba aun más el cuadro. Llegué al campamento como mejor pude. Alcancé a quitarme los zapatos y me rendí sobre mis rodillas, a llorar.
Tanto para nada, me lamentaba cabizbajo, repitiéndomelo varias veces.
Me dormí sobre la arena, con la sensación de estar vacío de lágrimas y, quizá, de esperanza; sabía que al despertar tendría que abandonar la carrera.
Al amanecer, estaba listo para abandonar el sueño tomado hace ocho meses. Había decidido correr 240 kilómetros en el lugar más caliente de la Tierra —el desierto del Sahara— y me había comprometido a darlo todo.
Solo que a veces, o quizá muchas veces, las cosas no salen como uno quiere, porque ahí estaba yo, viendo a los otros corredores prepararse para el arranque de la siguiente etapa mientras yo alistaba la maleta para retirarme.
Faltaba una hora para la largada. Aquí es donde los corredores tienen el desafío de controlar su ansiedad para mantenerse enfocados. Yo, por mi parte, me dispuse a preparar el "desayuno" y, mientras soplaba el café en mi jarro de aluminio, pretendiendo reflexionar sobre esta "derrota", me di cuenta que, quizá, toda mi vida había definido mal el éxito.
Para mí, [el éxito] era una delgada y profunda línea que marcaba nuestro destino.
Si conseguías lo que querías, eras exitoso; si no, siquiera importa cuánto lo hayas intentado, eras un fracasado.
Y claro, con esa definición tan implacable, es normal que muchos no nos atrevamos a ir por algo, básicamente, ¡porque a nadie nos gusta fracasar!
Por esto, terminamos en una divergencia épica. Por un lado, buscamos el éxito 24/7, y; por otro, con el menor "índice de fracaso" posible.
Y esto es lo que nos estanca. Porque terminamos tomando metas camufladas de éxito, que siempre supimos que las haríamos, desde su propia concepción. Metas de ego, esas con las que nunca fracasamos, con las que siempre nos vamos a ver exitosos, las que nunca nos retan y, por lo tanto, nunca nos invitan a crecer.
Ese día entendí que mi definición había evolucionado y que el éxito tiene que ver con entregarlo todo, no con conseguirlo todo. Tiene que ver con quedarse vacío, porque allí y solo allí, pasar o no “esa” línea pasa a ser un tema secundario.
Se trata de intentarlo y, para esto, necesitas tu compromiso para empezar y constancia para vaciarte.
Te quiero,
Millán
Si me atrevo a contarte cuáles son las preguntas que más recibo luego de dar una conferencia, diría que son estas:
Millán, ¿cómo haces para lograr imposibles?
¿Cómo empiezo?
¿Cómo descubro qué quiero realmente?
¿Cómo mantengo mi enfoque y disciplina ante desafíos enormes?
Son preguntas que siempre recibo.
¿Mi respuesta?
Con los años he aprendido que no se trata solo de ser "fuerte" o tener talento, se trata de saber exactamente qué quieres, de tener claro tus objetivos y un método sólido para llegar hasta allí.
Yo lo tengo. Lo creé durante estos últimos 11 años, paso a paso, en los lugares más extremos de la Tierra. Es mi método, está probado y es único en el mundo.
Por esto creé una clase gratuita para ti, porque quiero compartirte mis secretos con los que logré vivir —y muy bien— de mi pasión.
Esto no es teoría, es real. Lo que te compartiré son mis prácticas diarias para que tú también empieces a usarlas desde ya y avances hacia la vida que siempre has querido.
¿Te hace sentido?
Te espero en el Zoom.
Fecha 📆 : 8 de Mayo de 2025
Hora ⏰: 18:00 CDMX 🇲🇽; 19:00 🇪🇨; 20:00 MIA 🇺🇸
Hay algo poderoso en llegar a una ciudad y saber que no solo traigo una maleta…
Traigo una misión: encender voluntades, activar decisiones, romper inercias.
En mayo estaré en varias ciudades y esta podría ser tu oportunidad ideal para que lleves toda esa energía a tu empresa, a tu equipo, ¡sin tener que preocuparte por mover montañas logísticas!
Te las comparto,
Cancún – 9 de mayo
Guadalajara – 14 de mayo
Puerto Vallarta – 17 de mayo
Miami – 18 de mayo
Guayaquil – 20 de mayo
Baja California – 23 de mayo
Ciudad de México – 29 de mayo
Si quieres aprovechar mi paso por tu ciudad para organizar una conferencia, un espacio privado con tu equipo o una experiencia transformadora, que sepas que ¡este es el momento!
Yo ya voy a estar ahí. Lo único que falta es tu decisión.
🗣️ Convérsalo con mi equipo y ¡hagámoslo posible!
Estar en el podcast de BBVA, en Madrid, no fue casualidad. Fue decisión.
Durante años visualicé este momento.
Cada vez que salía a correr en CDMX y veía la gran torre de BBVA, me repetía: vas a estar ahí.
Y el día llegó.
Participar en este podcast no fue solo una entrevista. Fue una declaración: nada está demasiado lejos si eliges acercarte cada día.
Hablamos de sueños imposibles, de romper miedos, de cómo llevar el cuerpo y la mente a sus límites… y más allá.
Fue una conversación profunda, real y, sobre todo, humana.
Y si alguna vez pensaste que algo era imposible, este episodio es para ti.
En From Core to Sun te llevo a un viaje real, extremo y emocional: desde el punto más profundo de la Tierra hasta su punto más cercano al sol.
No es solo una película. Es una historia de propósito, dolor, fe y decisión.
Es el retrato de una vida que eligió decir sí, incluso cuando todo decía no.
Corrí en el Sahara, respiré el hielo de la Antártida, subí al Chimborazo y bajé al fondo de la mina más profunda del planeta… no para demostrar nada al mundo, sino para recordarme que el límite siempre ha sido mental.
From Core to Sun está disponible en Amazon Prime Video y Apple TV.
Mírala. Vívela






