Aprende, cayéndote.
Estamos claros, vivimos inundados de información y tan faltos de noticias verificadas que hasta usamos el término “posverdad” para definir…
Estamos claros, vivimos inundados de información y tan faltos de noticias verificadas que hasta usamos el término “posverdad” para definir a la aclaración de una mentira — si es que se da.
Y aquí es cuando la intuición, que consideramos un proceso irracional, es más útil de lo que pensamos, porque actuamos en un cambiante entorno que hace que decidamos sobre la marcha.
Luego habrá tiempo para justificar con data, argumentos y lógica lo que hemos elegido con emociones y sentimientos en un nivel inconsciente, basado en una gama de asociaciones, recuerdos, experiencias y aprendizajes que incorporamos a diario y de los cuales aprendemos.
Ahora, que le sigamos llamando intuición a lo que la inteligencia artificial nos está enseñando que no es nada más que identificación de patrones, eso es otra cosa, pero bueno ya lo habaremos más adelante.
Al final, somos seres que priman sus emociones y sensitividades sobre nuestra racionalidad, por lo que siempre valdrá la pena intentar cosas, porque no habrá charla, libro o congreso que nos enseñe tanto como nuestros propios suelazos.
Si realmente quieres aprender, intenta hacer algo.
Millán Ludeña


